Los recursos hídricos de Canarias
Los recursos hídricos de Canarias
Las islas Canarias presentan diferencias en cuanto a la disposición y aprovechamiento de los recursos hídricos. Se tiene constancia de diferentes elementos usados ya por las antiguas poblaciones para recoger y distribuir el agua: piletas situadas en riscos, acequias y albercas. Cada isla tiene unas características hidrográficas particulares, si bien distinguimos entre aguas superficiales y aguas subterráneas
1. Las aguas superficiales
Los manantiales son las aguas que brotan de la tierra y afloran a la superficie en forma de fuente (Ej. Barranco de Azuaje). Nunca han sido muy abundantes en las islas, aunque hasta el siglo XIX constituían la única fuente de recursos hidráulicos del archipiélago, pero actualmente y debido a la sobreexplotación del acuífero, muchos han desaparecido o disminuido sus caudales. No obstante, existen infraestructuras destinadas al almacenamiento y posterior explotación del agua superficial como embalses, balsas o estanques, si bien son relativamente recientes. Este sistema es muy ineficaz, ya que las aguas superficiales
son irregulares, no existen en las islas grandes vasos de captación y su sustrato es muy permeable..
Los embalses son diques que se construyen en el lugar más favorable de un barranco o vaguada. Presentan ciertas dificultades de construcción debido a la irregularidad y estrechez de los cauces de muchos de los barrancos y porque no siempre la calidad de las aguas es la deseada, debido a la gran cantidad de tierra y sedimentos que arrastran los barrancos y que se depositan en los embalses. Los embalses son muy numerosos en Gran Canaria..
Las balsas son grandes depósitos hacia los que se conduce el agua y que están construidos aprovechando las condiciones idóneas del terreno. La necesidad de agua ha llevado a impermeabilizar el terreno, recubriéndolo de hormigón o láminas sintéticas para construir balsas artificiales. Las balsas son frecuentes en Tenerife, La Palma y El Hierro.
Los estanques y charcas son balsas de menores dimensiones. Gran parte de su caudal es consecuencia de la extracción de aguas subterráneas, a través de pozos o galerías, donde el agua es transportada a través de una red de canales, atarjeas y tuberías.
Las gavias constituyen un sistema de riego muy particular en las islas de Lanzarote y Fuerteventura. Se usaban para acumular el agua de lluvia. Consiste en diques o muros de tierra diseñados para que el agua de lluvia procedente de los barrancos inunde el terreno y lo riegue.
Existen otros sistemas adaptados a la aridez, como los nateros, o pequeños huertos que se plantan a los márgenes de los barrancos; éstos se cierran con piedras y el agua se acumula en sus paredes, formando un limo que sirve para nutrir las plantas
2. Las aguas subterráneas
En el interior de la tierra se van formando depósitos o bolsas de agua infiltrada. Cuando el agua no aflora hacia la superficie de forma natural, se perfora la tierra en busca de ésta. Aproximadamente. el 80% de los recursos hidráulicos con los que cuenta Canarias proceden del subsuelo (acuíferos). La reserva es la cantidad de agua que contiene el acuífero. El agua que anualmente se filtra constituye el recurso del acuífero. Si se extrae más agua de la que llega al acuífero, las reservas se van agotando. En el Archipiélago se ha llegado a un límite de crecimiento de pozos y galerías.
Los pozos son perforaciones verticales que se realizan en la tierra para captar el agua que se encuentra en depósitos subterráneos y que se extrae a través por medios mecánicos. Es el sistema de captación más extendido y se encuentra en todas las islas, generalmente ubicados en plataformas costeras. Esto ha generado problemas de contaminación por la intrusión marina y por las actividades humanas como la agricultura y los residuos sólidos urbanos.
Las galerías son excavaciones en forma de túneles con paredes filtrantes que se realizan en el interior de la tierra hasta encontrar agua. La calidad de las aguas es algo mayor ya que no suelen existir problemas de contaminación por actividades humanas, si bien hay riesgo de sobreexplotación. Son una fuente destacada de producción de agua en Gran Canaria, Tenerife y La Palma.
A partir de los años setenta, y debido al aumento poblacional y a la disminución del nivel del acuífero, se hizo necesario buscar métodos alternativos, no naturales, que garantizasen el abastecimiento de agua. De este modo, Canarias fue una de las primeras regiones del mundo en aplicar la tecnología a la producción de agua. En la actualidad, el consumo de aguas desaladas y depuradas van en constante aumento en nuestras islas.
Las plantas desalinizadoras obtienen agua dulce a partir del agua del mar o del agua salobre, subterránea o superficial. Se emplea para uso doméstico, industrial y agrícola. Los principales problemas de esta técnica son el elevado coste de las instalaciones, aunque con tendencia a reducirse; el alto consumo energético; y la eliminación de la salmuera.
Las plantas depuradoras aprovechan el agua ya usada, depurándola a través de productos químicos. Se usa principalmente para la agricultura, el riego de parques y jardines, y para satisfacer la demanda de agua de los campos de golf. En los últimos años la instalación de Estaciones Depuradoras de Aguas Residuales (EDAR) se ha incrementado notablemente.
Los árboles son captadores naturales de lluvia horizontal. Siguiendo a la naturaleza, las investigaciones actuales intentan imitarla para crear lo que se conoce como captadores de agua de bruma o captadores de agua de niebla. Estos dispositivos consisten en unas mallas especiales que capturan el agua contenida en la niebla, consiguiendo precipitarla y almacenarla. El agua se utiliza para reforestar o abastecer zonas aisladas.



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